Gatita bonita...
Si yo pudiera darte lo que tu mereces, seguro el cielo no tendría espacio para acomular los tesoros que por tí alcanzaría.
Tu me has devuelto la esperanza y la alegría, la fe en mí mismo.. has sando mis heridas.
Tu amor me hizo conocer un mundo nuevo que se perdía en el horizonte y que era tan perfecto que no temía a la gente.
Tu amor me llenó de ilusiones que creí perdidas y otras que se elevaron a la categoría de posibles.
De tu mano todo siempre es fácil y alcanzable, te convertiste en mis ojos, en la fuerza de mi herido corazón.
Con tus manos me cuidaste y acariciaste con tu amorosa mirada... Me sentí seguro junto a tu voz!!!
Tu apostaste a mí con tanta fe, en el momento en que ni siquiera yo daba un penique por mí. Me obligaste a fuerza de amor a levantarme y luchar!!!
Te convertiste en mi maestra en este mundo que apenas comprendo... Nunca me humillaste y me aceptaste como soy, siendo tu muy diferente.
Pero este corazón renovado, tiene una cuenta pendiente con el amor.
No eres tu preciosa mujer a quien le ha faltado merito y virtud para ganarme, sino yo quien pobremente guardé el pasado en una vieja bolsa creyendo que nunca tendría que sacarlo al sol.
No eres tu niña delicada y amorosa la que ha hechado a perder este castillo sobre las nubes, sino yo, que no supe derribar los escombros de un pasado lleno de errores.
Apartartarme de tí ya me es doloroso y el miedo me embarga... sin tí esta vida mia deja de ser sencilla y se convierte en una experiencia por más angustiosa!!!
Habito hoy las concurridas calles de la soledad...
Converso con amistades hace tiempo ya desconocidas, la Sra. angustia y el Sr. resignación.
Soy culpable del no amarte, soy culpable de amarte.
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