Buscando una chica material en una noche de ociosidad, la corriente del mar me trajo a un angelito que habitaba en su caracol. Era como amanecer su sonrisa y sus ojos tenían la inocencia de las hadas, su voz era como el canto del agua en una corriente serena.Asombrado por su inocencia le pregunté de donde era, y ella respondió: soy solo una princesa viajera que nació de una chispa de sol y creció bajo el regaso de los sueños de un poeta...
Terminó la noche y me sorprendió el alba, contemplando la delicadeza de sus pequeñas manos, su entretenido hablar y su transparencia vivaz.
Me dejó acariciar su cintura y jugar con su hermosa cabellera, me permitió soñar con ella. Me quedé con su risa y su juguetona forma de mirar, con esa coqueta manera de decir: me encantas!!!





