jueves, mayo 31, 2018

NOMBRE DEL CAPÍTULO

Este capítulo de mi vida se llama:
Ruth 1.16 - Volviendo sobre mis pasos


Este capítulo puede durar 10 años y vivir sin ver resultados, de hecho, se que puede suceder que todo indique que estoy perdiendo el tiempo. Pero voy a vivirlo aunque se acabe en mi último suspiro.

ESCUDO Y ESPADA DE LOS TUYOS


Tu eres guerrero de luz, combatiente conocedor del arte de la guerra espiritual.
Tu eres el atalaya de tu casa, sendero luminoso que guía el caminar de los que por designio del Señor de los Cielos son de tí.
Has perdido muchas batallas y rentaste en alquiler tu sagrada armadura, hastiado de las cosas efímeras. Rechazaste tu herencia y te prostituiste a los transeúntes por espejos y objetos de escaso valor. Fuiste insensato y obstinado, pero aún en la putrefacción de tu realidad, el sello que fue fundido en tu corazón, conserva todo su valor. Eres el protector de tu familia, el Señor de tu hogar.

El reto de batalla fue lanzado hace mucho y todo parece perdido, más la última palabra es de Dios y a sus guerreros les corresponde guardar la gloria de su Señor.

Señor mio: He llorado, sufrido y por tu gracia vuelvo a ver tu luz en mi vida.
Vuelvo a la batalla, con vigor redoblado y tu Gracia como bandera.
Solo hacer tu Voluntad deseo, para mí, nada más que servirte.
El cielo eterno es mi destino y el de los míos, en tu nombre combatiré sin descanso y sin tregua.
Haré de la oración constante el trabajo de mi corazón.
En nombre de La Santísima Virgen, La Señora del Cielo y de la Tierra, yo reclamo lo que es mío por gracia y no claudicaré hasta vencer. La última Palabra aguarda sin ser pronunciada en los labios de mi Yavhé.

LARGO ES EL REGRESO A MI HOGAR

Largo es el camino a mi hogar, pero Dios me concedió la gracia de verlo frente a mí, hoy!
Te digo! Lo ví, hermoso, alegre, fuerte y acogedor.
Pude ver 8 ojitos que con una expresión me inundaron de alegría y sentimiento. 4 corazones que no recordaron el tiempo de mi ausencia, sino la sorpresa de mi presencia.


Dios gracias por mi hogar, gracias por mis hijos, gracias por el donde su amor y de su santidad tan especial.
Mi riqueza está en ellos, ellos son mi Don, mi gracia y mi santidad. Soy un ser muy dichoso.
He pasado de ser maestro a ser ese discípulo que ya no quiere apartarse más de la calidad presencia de sus maestros.
Mi Señor, gracias, gracias, gracias, mi idioma se agota para alabarte y demostrarte lo feliz que me has hecho.
Por mucho tiempo he caminado desorientado y vacío, pero me llevaste al lugar donde pertenezco desde siempre, un lugar que es todo bondad, inocencia, alegría, misericordia y amor.

He sido un tondo, siempre trabajado y sufrido por tener muchas cosas, pero son mis hijos mis muchas cosas. Ellos son mi hogar y donde estén, yo soy amado, esperado y feliz.
En sus miradas deseo habitar hasta más allá de la muerte, ellos son mi familia, mi heredad y mi santidad.
Tu hijo el miserable volvió a Ti, leproso, hambriento y destrozado de alma y cuerpo. Me lavaste, me vestiste, me ungiste con el aceite sagrado, derramaste perfume sobre mi cabeza y me devuelves cada día el sentido a mi vida.

Puede ser que ya jamás tendré una familia ideal como la que me diste, pero tengo un hogar firme y hermoso que fue y está siendo azotado por una demoníaca tempestad, pero resiste sin afectarse, conservando en su interior ese amor sobrenatural que solo viene de Ti, mi Señor y mi Dios.

Incansablemente repetiré:
El Señor es mi luz y mi salvación

miércoles, mayo 30, 2018

TIEMPO DE PEDIR PERDÓN

No se cuando leerán estas líneas y para cuando lo hagan no se si serán ya necesarias.
Pero deseo dejar plasmado mi sentir en este día, aportando los sentimientos existentes en mi corazón hoy, cuando todo es muy fresco para mí.

En la navidad del 2015 su vida comenzó a cambiar, tomando giros que poco pudieron ustedes notar, pero que no eran ustedes capaces de detener.
Yo inicié una secuela escalada de errores y decisiones que para hoy, 29/05/2018 han destruido totalmente lo que ustedes conocieron como su familia.

Muchas líneas se pueden escribir sobre porque sucedió todo esto y que medidas lo complicaron más, pero la realidad es que yo fui culpable desde mucho antes de que todo empezara.
A ustedes les debo una explicación profunda, pero su edad no me permite saber cuanto ustedes puedan asimilar, por lo que escribo hoy esperando que lo lean en algunos años más.

Yo soy culpable de no haberme convertido en un proveedor adecuado de nuestra familia, siguiendo mis ideales y sueños, perdí el tiempo buscando la manera de crear una empresa que les hiciera sentir orgullosos de mi y de ser parte de esta familia tan hermosa que Dios nos regaló. Jamás logré nada, solo perdí mi tiempo y los roles de nuestro hogar cambiaron a tal punto de que su madre llevaba la carga pesada, mientras yo jugaba a ser emprendedor. Con el tiempo, creo que yo perdí el respeto y la admiración que alguna vez su madre me tuvo, y eso a mi no me hizo nada bien.

Yo soy culpable de dejarme apartar como cabeza de familia en la toma de decisiones, colocándome muchas veces en situaciones que no me fueron gratas y perdí el control de mi familia. Muchas veces los caprichos de personas fuera de nuestro hogar fueron determinantes para ustedes, totalmente contrarias a la manera que yo deseaba educarles y me aparté en silencio. Sinceramente, no supe que hacer. Fui desplazado y yo me dejé desplazar. Eso me hacía muy, muy infeliz y no hice nada para cambiarlo.

Yo dejé de mirar mi vida desde Dios y mi fe, empecé a buscar eventuales satisfacciones a mi situación que cada día me alejaron más de mi ideal de familia, de su madre, de ustedes, mis amados. Juegos online, películas, conversaciones interminables con amistades en otros países, son solo algunas de las cosas que ocupaban mi tiempo cada día. Se convirtieron en mi droga, en mi modo de evadir mi infelicidad y mi pobreza interior. Me sentía menospreciado, solo, inútil, dependiente, enojado y triste, normalmente muy ansioso por encontrar esa solución efectiva y casi mágica que me permitiera tomar el control de mi vida, pero solo era opio en mi mente.

Ser padre siempre fue mi sueño, pero que ustedes se sintieran orgullosos de mí era mi constante afán. No se que tanto lo logré, pero si sé que cada día lo conseguía menos.
Pasé mucho tiempo enojado conmigo mismo, mucho tiempo extraviado y la vida familiar era algo que amaba, pero donde peor me sentía. Llegué a sentirme sin ganas de regresar esa casa donde ustedes vivían y eran felices con poco y en donde yo no daba nada. Fuera de ustedes cuatro, ya nadie me esperaba.

De momento tuve un mejor trabajo y me dejé envolver por amistades con otras maneras de pensar y con valores diferentes que despertaron mi curiosidad y desviaron mis intereses. Era más solvente económicamente, tenía más libertad y ganas de conocer nuevas personas y participar nuevas experiencias.
Yo vivía en casa de mis hijos, pero ya no tenía un hogar. Estaba casado pero no tenía un matrimonio. Era católico, pero ya no tenía Dios, tenía futuro, pero ya no tenía sueños, mi compañera de sueños ya no soñaba conmigo, ni para mí, estaba enfocada en sus propias metas y todo fue culpa mía.

Cuando yo me casé, les juro mis niños que yo soñé con un amor hasta la muerte, con una vida hermosa mirándoles crecer, mirándoles como hombres y mujeres de bien. Soñé siempre con gritar en sus graduaciones: ¡Ese es mi hij@ coño!
Siempre me sentí orgulloso de ser su padre y creo que dí lo mejor de mí para ser un esposo ejemplar y dedicado, pero mis sueños se perdieron de camino o me los sabotearon, no estoy seguro, pero no supe como recuperar lo que por derecho era mío, lo que Dios me había regalado.

Su madre siempre deseó un hombre que la representara y yo jamás estuve ni cerca de eso. Me convertí en un fracasado con bonitos sueños de opio. Fui cobarde e ignorante, un iluso.

Hice amistad con personas vacías y sin sueños, pobres de almas y de pocos logros, no porque me gustaran, sino porque allí yo me sentía con algo de ventaja. El amor por su madre se perdió poco a poco cuando dejé de esperarle cada día debido a sus prolongadas ausencias y a estilos de vida distintos. No se si ella se enteró, pero ella tampoco supo que hacer y yo me alejé más.
En el último año antes de ese diciembre, retomé uno de mis grandes amores, la catequesis, como medio para aferrarme a Dios y volver a sentir satisfacción de mi vida, pero poco sirvió. La vida parroquial era de luchas, envidias y bajezas, era mejor estar afuera que estar dentro. Yo me esforzaba por ser bueno, pero cada vez yo me lo creía menos.

En los meses siguientes conocí a una hermosa mujer de sonrisa bonita y conversaciones interminables que jugaba a coquetearme y despertó mi interés. Pasaron los días, la semanas y los meses y tal interés se convirtió en un amor intenso que llenó mis vacíos, pero no superaba mi deseo se estar con mi hijos y soportar mi vida gris en lo que antes era mi hogar. Mis tardanzas ni siquiera fueron notadas, cada quién estaba con quién amaba.

En el mes de enero su madre y yo discutimos, yo toqué el tema de irme de casa, lamentablemente ella hizo lo que normalmente hacía cuando discutíamos; desafiarme. Literalmente me abrió la puerta y me empujó a salir. Confieso que en un primer momento no tenía intención de irme, pero yo no daría un paso atrás. La primeras noches me acostaba llorando, queriendo estar con ustedes,pero el orgullo y el enojo pudieron más. Me mudé con la dama que conocí antes, a los pocos meses, y con ella viví esa vida de pareja que solo tenía en mis sueños. Me esperaba siempre arreglada y despierta, me cocinaba, me cuidaba, hablábamos largas horas y en su mundo yo era su rey y su señor.

Los meses siguientes fueron muy complicados para mí, tratando de manejar dos vidas, dos amores, quería ser su padre con toda mi alma, pero estaba haciendo exactamente lo contrario lograrlo. Mi felicidad era por ratos y siempre se esfumaba con facilidad. Aunque sonriera, recordaba sus voces y sus rostros y mi sonrisa se desvanecía del todo.
Las cosas no se supieron manejar entre su madre y yo. Creo que ella no tomó la crisis en serio en un principio y menospreció los hechos, luego el dialogo se transformó a amenazas y episodios de ira, por último pasamos a los ruegos y a las súplicas que ya no valían nada, ella me había perdido mucho antes de salir de casa. Simplemente, su versión de familia estaba muy distante de la mia, al igual que su definición de esposa y esposo, ni hablemos sobre la definición de matrimonio. Yo debí hacer algo, pero solo compliqué todo para ustedes.

A mi me ha tomado muchísimo tiempo discernir lo más objetivamente sobre los hechos ocurridos y mi responsabilidad en cada uno de ellos. Yo tenía que ser su padre, su maestro, su sacerdote, su rey, la cabeza de su familia y no supe como lograrlo. No puedo cansar de pedirles su perdón. Nada de lo que he descrito justifica mis actos, soy responsable, soy culpable y llevo a mis espaldas el peso de mis errores.

Dios me de vida para pagar mis pecados y les de a ustedes sabiduría para evitar semejantes males.

martes, mayo 29, 2018

DANIEL ELEAZAR DE LA CRUZ

Nacido de mis sueños, calentado desde mi corazón.
Crece mi ansiedad entorno tuyo,
te veo y soy una manojo de ilusiones que vagan,
van y viene, saltan, rién,
ya casi no puedo callar más

Tú piel blanca como los ángeles,
tus cabellos rizados como nos los hizo papá
tu mirada tierna que endulza lo amargo

CARTA A JUAN PABLO ANDRADE ARROCHA


Hola hijo mio
Mi amado Señor Juan Pablo

Te cuento que cuando tu madre me dijo que estaba embarazada, pasé varias semanas enojado con ella. En mi vida ya habían tres niños pequeños que demandaban mucho tiempo y esfuerzos, yo sentí que ya no lograría dar más. Mi vida parecía un saco de tareas por cumplir entre pañales y biberones que preparar, pero más allá de todo eso, te confieso que yo tuve miedo.

Tuve miedo de no poder más, de no ser capaz con tanta responsabilidad, miedo de muchas cosas que solo un hombre experimenta sin poder describirle con palabras. Tuve miedo, pero tu fuiste valiente y fuerte.

Cuando naciste, tu madre casi muere, ella sufrió mucho, pero como ella tiene dos ángeles de la guarda en vez de uno, sobrevivió para amarte. Las primeras impresiones de las enfermeras que te cuidaban en el hospital es que eras comelon y de pulmones muy fuertes. No te dejaban llorar porque cuando lo hacías despertabas a los demás niños.

Y llegaste a nuestras vidas, con un carácter fuerte e indomable, pero poco a poco nos dejaste ver el corazón tan tierno y dulce con que te premió El Altísimo. Siempre que pienso en ti, lo he hecho como un toro, de aspecto fuerte, orgulloso e imponente, de furia imparable y firme en tus resoluciones, pero noble, sensible y muy generoso.

La tierna manera que tienes al mirarme y la melodía de tu voz cuando me dices papá son cosas que me llenan el alma y la vida. Estoy orgulloso de tí pequeño mio, estoy orgulloso de la pasión que pones en todo lo que haces, en el generoso corazón que has desarrollado. Tu eres fuerte y un hermoso regalo que Dios me dio cuando no estaba preparado.

Te amo hijo mio, te amo con mi corazón, mi alma y todo lo que soy, te llevo siempre en mis pensamientos, en mis oraciones y en mi corazón. Se fuerte, yo siempre deseo estar a tu lado.
Yo no soy el mejor de los padres, pero tengo a uno de los mejores hijos.
Te amo y cada vez que tu amor reclama mi presencia, mi corazón se parte al no poder darte lo que me pides, porque deseo estar contigo, pero he sido un idiota que tomó un rumbo contrario a su corazón por aceptar una batalla en la que no hubo ganadores.

Dios te bendiga hijo mio,te conceda un corazón puro y la generosidad necesaria para responder a su voz, cuando el te llame por tu nombre. La Santísima Virgen llene por sus oraciones, tu corazón de paz y amor, y que su maternidad jamás te falte. Yo soy tuyo aún en la distancia y en el silencio. Te amo.

MI SIGUIENTE PASO

Y el siguiente paso es literalmente un paso al vacío, quebrantando las leyes de la lógica y los consejos más instruidos.
Es un abrazo a la radicalidad y respondiendo a la conciencia, es un lanzamiento sin paracaídas, abandonando la seguridad y la estabilidad endeble que poseía.

Es un acto ridiculizánte del amor propio y del orgullo, es una jugada de perdedor y estúpido.
Un paso a ninguna parte, es un holocausto en honor a lo más insensato.
Es un paso sin consulta y sin aviso, evitando la menor reflexión.

Es un paso por amor, es solo auto humillación, pero no se tomar otra dirección.
El camino no existe por lo que no hay destino, ni trayecto, las programaciones son ficticias y una buena convicción es todo lo que tengo como mapa.

Me tomó tiempo saberlo, ya que el muro de mi orgullo no pudo preveer las rutas que tomó la vida, pero aquí estoy, reconociendo que el resto de mi vida no deseo vivirlo diferente a como pacté que sería.

Soy un sacerdote del Dios Altísimo que renegó de su rebaño, soy el padre que abandonó a sus hijos por estar en desacuerdo con el color de las cortinas, soy el esposo que despidió a su esposa por ser incapaz de enseñarle a ser esposa. Pero, aún cuando no soy nada, sigo siendo lo que soy y así viviré, aunque ya no valga la pena, aunque ya nadie me tome en cuenta, aunque no quede nadie para apoyarme.

El siguiente paso lo daré con firmeza, sabiendo que mis afanes, probablemente a nadie le importen y a nadie le rindan fruto, soy lo que soy y no hay más.
Me queda un camino inédito por afrontar, pero el amor lo puede todo y lo es todo.
Tal vez me llames idiota, pero soy feliz.

domingo, mayo 27, 2018

SABES QUE AMAS

Sabes que amas cuando estás dispuesto a ganarte el cielo por alguien
o cuando le pierdes el miedo al infierno, por esa persona.

UNA CHARLA, UN RECUERDO

Mientras te escuchaba charlar, tocaste mi mejilla con tu nariz. De inmedato dejé de escuchar tu voz, mi mente ya no logró concentrarse. ¿Se detuvo el tiempo?, tal vez estuve muerto, no estoy seguro que fue cierto, y mientras más lo pienso, paso las horas y los días descogelando las bellezas de tal recuerdo en mi mente.

Aún puedo sentir el calor de tus manos tocando mis manos, el calor que me regala tu cuerpo al acomodarse tan suavemente a mi lado, esa manera encantadora que tienes de hablarme bajito al oído con lo cual el discurso más aburrido se convierte en una plática de amor interminable. Y el toque de tu perfecta y fría nariz, el toque de mi angel, el toque de mi amor... No te muevas, vuelvo a morir otra vez.

LA VIDA DESDE TÍ

Era la vida una sumatoria de acciones cotidianas, con una junta de retasos de sueños y esperanzas. Frustraciones, luchas, desiluciones, pasión, reveldía y esfuerzos con pocos resultados.

La libertad es en todo caso un anhelo del alma que nada tiene que ver con mi realidad más evidente. Los días transcurren grises con bellos colores al ponerse el sol.

Pero, desde que llegaste tú, se heriza mi piel al pensarte, se calman mis angustias al sentirte cerca y ya no importa donde estoy o no estoy, si tu estás conmigo.

Tu eres la mejor compañía de mi soledad, la paz en mis afanes y la sonrisa reparadora al final de cada día. Tu eres el aire fresco que acaricia mi rostro y la suave caricia que me llega hasta el alma. Vivir así es vivir plenamente, es tenerlo todo, es no necesitar de nada más.

Mis amores del pasado son solo experiencias que me enseñan como amarte más y perfectamente. El pasado quedó atrás, porque el presente es inigualable y mi futuro es inimagible.
Ya quiero que sea mañana para mirarte otra vez.

Y MIENTRAS BESABA TU BOCA...

y mientras besaba tu boca, el cielo se abría para mí.
Perdí mi nombre, perdí mi rumbo, perdí mis sueños.
Tu te convertiste en la fresa sobre el pastel,
en la unión perfecta de todos mis deseos.

y mientras tus labios me besaban, se detuvo mi corazón y me enamoré desde el alma. Eras tu en mi cuerpo, eras tú en todo mi ser.

y mientras se retiraron tus labios de mi boca, volví a ser, volví a sentir mis pies sobre la tierra, mi corazón volvió a latir y mi ser quedó totalmente prendado de tí.

y mientras te marchabas, mi mente grabó con dedicación el ritmo de tus pasos, la estela de perfume que deja tu cabellera al ser golpeada por el viento.
Mientras te marchabas, yo me fuí contigo para no extrañarte y no dejar de pensarte jamás.

Hoy no recuerdo tu voz, olvidé el brillo de tu mirada, pero cierro los ojos y te estoy besando de nuevo, intensamente, sin tocarte, con el corazón quieto y todo mi ser a mil por hora.
Estoy otra vez en el cielo.

FELIZ CUMPLEAÑOS BELLA DRUSA Ella llegó a mi vida como la brisa fresca de un bello atardecer, en silencio, sin hacer alardes, sin anunciarse...