
Cuando el amor es GRIS como una noche sin luna...
Que se disipa con la más pobre de las luces...
Entonces es mejor cambiar nuestro rumbo en direccion al viento.
Pero si es ROJO como la sangre que nos alimenta...
Vivamos de él, respiremos de él y suframos por él, pues aún cuando solo nos dure un instante, no habremos invertido mejor nuestro tiempo...
Si supieras cuanto amor hay en mi corazón...
1 comentario:
Qué decirte? he quedado encatada y atrapada en tus letras.
Te saluda una compatriota....
Besos.
Publicar un comentario