
Recolectando fantasías de las altas ramas de la posibilidad,
me tropece un día con la incapacidad.
Le sonreí con sinceridad y ella solo me miró serena y vacía.
Busqué sus ojos, más no encontré otra cosa que desilusión.
No tenía luz, ni mucho menos calor de amabilidad,
solo era desierto y soledad, trizteza y oscuridad.
Me dejé arrastrar a su corazón y sentí el miedo de lo no posible,
el temor de perder el tiempo y la desconsolación.
Me abrazo con ternura y me robo el deseo de contemplar las estrellas y de surcar los mares.
Solo quedamos ella y yo.
Ella hablándome de lo imposible,
de falsas ilusiones, de amores perdidos, del no merecimiento.
Yo escuchando atento y aturdido su discurso, su realidad.
Pero yo no soy como tú!!
Yo nací para volar más alto y no te puedo creer.
Si Dios me permite soñar tan lindo,
no es para agradarse en torturarme así...
Yo soy hijo de la luz y la paz!!
Portador de esperanza y nuevas metas...
En todo Dios me ha hecho capaz.
No conozco el camino que he de recorrer,
pero eso solo me alienta, lejos de desanimarme.
Yo no soy nada, pero tengo una misión diferente y posible,
como posible es amar.
Lo difícil era concebirlo y eso me lo han regalado.
¿Por qué tengo que detenerme ahora?
Yo soy hijo del Rey de los Cielos,
del que camina sobre las aguas,
él se sienta sobre la tempestad y gobierna el universo por amor.
Soy hermano de la luz y la alegría,
y no tengo envidía de la hermosura de las estrellas,
pues en mi pequeñes, yo soy parte de ellas.
Ánimo!!!El buen guerrero se hace en tiempos de paz!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario