
Querido hermano de mi alma, me veo en la necesidad de escribir para ti puesto que no se si pueda mantener el orden y la profundidad de las cosas si te las digo de boca.
Sabiendo lo que pasamos como catequistas y lo mucho que amamos lo que hacemos, pero sin olvidar para quién trabajamos, te pido o más bien te suplico que abrás tu corazón a mis palabras que solo tienen la intención de servirte, como muchas veces tu lo haces conmigo, de fraternal orientación.
1- La situación con este niño: Para descargar mi corazón te diré que el cristiano en mención, en adelante "EL NIÑO" no es para mí más que un pequeño arrogante que se siente en las alas de los cóndores, pero que nunca se ha subido a uno. Él goza de la ventaja que la da su juventud y la frescura de las gracias divinas por las que vive, pero aún le falta provar su fe en la prueba del testimonio, que no creo que para él esté muy lejos. Sinceramente pienso que sus acciones son movidas por una búsqueda insaciable de aceptación y auto glorificación, varnizadas de conocimiento y experiencia. Él necesita el amor del Padre, el de los chicos, el de todo el mundo.
El niño no trabaja para Jesús, sino para su propia persona y está en la Iglesia porque solo aquí puede hacerse el espacio que necesita. Oremos por él, ya que mucho lo necesita su miserable alma.
2- La Catequesis: Esta labor tan sacrificada y hermosa, tediosa y placentera que a ambos nos llena el alma de deleites especiales, tiene su centro en Jesucristo, su realización en Jesucristo y el mismo Cristo quién la precide, dirige y lleva a puerto seguro. Nosotros como servidores del Verdadero Señor, no somos más que siervos inútiles y solo hacemos lo que nos es debido y a veces muy mediocremente, ambos lo sabemos. Por esto, que debe importarnos si Dios decide que ya no le somos valiosos??? De quién es la Gloria que está en juego? La mía no es... Y él puede mover sus fichas a su discreción y antojo, Él es el dueño del estadio, de los fanáticos y de la bola. Sea Glorificado Dios en todo.
3- Los Chicos: Mucho amor les tengo, tu bien lo sabes, muchas esperanzas les tengo y sueño para ellos todo el bien que deseo para mis propios hijos. Cuanto no diera por darles de mis manos al Dios de quién les hablo jornada a jornada y poder ver en sus caritas siempre la paz característica de quién en su alma lleva a Jesús. que alegría es sorprenderlos hablando de Dios entre ellos, o preguntándose: ¿Cómo hago para acercarme más a Dios?
Simplemente los amo locamente, pero no son míos, son Hijos del Dios de los cielos y el los entrega a quién encuentra más aptos para su crecimiento. Tampoco estamos aquí para ser amados por ellos o admirados. Nuestro deber es más como el de una valla publicitaria, anunciantes, llamativos, tal vez con luces de muchos colores o simplemente básicos en estructura y contenidos, pero al final, vallas que hablan de Dios. Un punto en el camino, pero no somos el camino, ni el objetivo. Apuntamos a Dios, para que otros lleguen más lejos.
Estas hermosas almas que Dios nos ha permitido conocer llegarán al destino que Dios les tiene preparado, así como llegaremos nosotros, abrazados por la fe y rodeados de misericordia, tal como lo vemos diariamente en nuestras vidas. Alegrémonos, poruqe creo que hasta aquí, el trabajo ha sido bueno.
4- Nosotros: Boanerges, portadores de la Luz de la Vida, mensajeros de la Paz. Debemos desgastarnos en pleitos estúpidos basados en la erección de la vanidad de un neofito?? Debemos acaso preocuparnos por los amores terrenales del resto de los mortales? O es acaso la Catequesis de Los Andes #2 la última tabla de salvación para nosotros?? Hermano, nosotros nacimos, existimos y morimos para glorificar a nuestro Dios, y si es para su mayor gloria que el hacha caiga sobre nuestras cabezas... entonces afila el hacha que yo busco al verdugo para hacer esto un evento digno de recordarse. Los Boanerges estamos llamados a ser celosos custodios de la fe, pero también somos mensajeros de Paz, la paz que recibimos del cielo, educados según el modelo de La Madre. Entonces, demosle paz a nuestros enemigos, sea quién sea, la Iglesia está viva en nosotros y no viceversa.
Te propongo... oremos por nuestra paz, oremos por la paz de todos a nuestro alrededor. Abramos el corazón a Dios y cerrémoslo a esos sentimientos que nos hacen tan humanos, pero poco santos. Es hora de arrodillarse ante El Rey y tomar nuestra mejor arma, el rosario y abandonarnos totalmente en el abismo de los designios de Dios. Él sabe como, cuando, donde y porque hace las cosas... Igual nos toca a nosotros seguir cultivando nuestra conversión, redoblar fuerzas contra el pecado, arar el corazón para la gracia y afilar las armas por si Dios nos encuentra dignos de una nueva misión.
Seamos entonces almas libres para proteger lo que prometimos proteger. Nuestras almas.
La Paz sea contigo!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario