domingo, julio 22, 2018

SIR ULRICH VON LICHSTENSTEIN



-Padre ¿Puede un hombre cambiar sus estrellas?
-Si hijo, si un hombre lo desea lo suficiente en su corazón, puede cambiar sus estrellas.

De la Película: Cuentos de Caballero

El poder de una mente y un espíritu enfocado es ilimitado, y eventualmente, todos los factores por los que has luchado se alinearan para favorecerte. Mucho cuidado con llamarlo "suerte", pues es Dios mismo trabajando contigo para hacer que las cosas sucedan, pero primero estarás aprueba hasta demostrar que eres digno de lo que deseas.

No temas mirar muy arriba hijo mio, no te dejes vencer por tus temores. Dios todo lo hace para el bien de los que ama y nada es imposible para Él. Entonces, si tu actúas siempre con recto corazón y sin faltar a sus mandamientos, nada puede suceder para tu perdición, todo lo contrario, cada suceso te llevará más adelante, aunque tus ojos y tu entendimiento te digan lo contrario.

Lucha, se fuerte, no pierdas la fe.
El camino puede ser doloroso, pero fija tu mirada en el horizonte de tus objetivos y no te detengas por las espinas de la maleza, ni por el ladridos de los perros del camino.
Tu destino está adelante y saborearlo será tu alegría en los días grises y tu canción en los periodos de confusión.
El ángel de Dios estará contigo y las oraciones de la Santísima Madre a la cual fuiste consagrado desde el primero momento en que estuviste entre mis brazos, jamás te abandonarán.

No te rindas, no te conformes.
Avanza aún cuando el dolor sea tu compañero. Serena tu alma, recobra tus fuerzas, centra tu mente y retoma la jornada.
No hay nada como el dolor para fortalecer el alma y el carácter.
Tu eres mi hijo y estoy orgulloso de ti desde siempre.
Naciste para vencer, naciste para ser felíz, naciste para conquistar tu destino.
Yo te bendigo:
En nombre del Dios de mis padres y orgullo de mi corazón, seas bendito para siempre.
En Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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