
En hermoso hilo de seda y azúcar,
día a día me envuelves,
mientras tu sencillez y cariñosa amistad me convence,
desplegando mil y un razones,
para no escapar de tus prisiones.
Rio cuando ries y rio para oirte reir,
navego a tu ritmo en este rosado mar que haz creado para mi.
Pero mi corazón es preso de tu agrado y adorador de tu encanto;
mis alas ya no experimentan el placer de volar tan alto.
Cual dorado en estrecha pecera,
que no muere porque no sabe morir;
este corazón imperfecto te ama
ya que no sabe otra cosa mas que amar.
Suelta tus prudentes amarras
y lánzate al vacío desconocido del siempre nuevo amor.
Atrévete a soñar.
Despierta y deja de jugar con miedo,
para jugar jugando.
En el amor el miedo no es,
y la prudencia puede ser temor.
El amor siempre duele, ya lo ves,
si no te lanzas tú,
deja que me lanze yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario