
Me agota el calor del ambiente,
me afixia la fuerza del recuerdo,
me abandona el dominio de mi mente
y no se si antes de hoy estuve cuerdo.
Te anhela mi corazón con tanta fuerza,
que tengo miedo de pensar
que seas un espejismo y nada más.
Me cohibe soñarte o desearte,
eres mia y no lo eres más,
te capturo por segundos, mi estrella fugaz.
Tus ojos, cual niñas caprichosas,
juegan con mi recuerdo,
entrando y saliendo, soñando y creando,
castillos en el aire, castillos en la arena,
felicidades eternas o ilusiones pasajeras.
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